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fecha: 20/06/2013 última actualización: 18/06/2013

Plano del arquitecto Saracibar. En el podemos ver un un contrafuerte dibujado por él mismo.
Foto Izquierda:Vista exterior (desde el oeste) del crucero meridional. En la parte alta del muro, se aprecia claramente el recrecido de los realizado en mampostería para soportar las cubiertas de madera y así aligerar el peso sobre las bóvedas.A mediados del siglo XVII se produce la primera gran alarma general. Conservamos varios documentos de 1647 que poseen un interés extraordinario: se tiene, por primera vez, una percepción clara de una amenaza de ruina generalizada. La descripción responde a una situación límite: "lo que al presente necesita reparar en dicha yglesia de Santa María es lebantar todos los tejados así de la nave principal como los cruceros... por estar fundados sobre las bóbedas, y ser esto causa de aber rebentado los arcos torales y cruçero y aber desplomado las paredes principales..." A pesar de la gran intervención ejecutada en ese momento, reconstruyendo bóvedas, liberando a todas ellas de carga y articulando una nueva cubierta de carpintería, la solución no fue suficiente. Los siglos XVIII y XIX constituyen, en este sentido, un dramático ejemplo de la lucha de los vitorianos contra el permanente estado de ruina de su iglesia principal.
Los dos enormes contrafuertes que construirá el arquitecto Martín Saracíbar en 1856 y 1870, sacrificando para ello nada menos que dos capillas (capilla de Santa Victoria y capilla de los Reyes) y amortizando también la magnífica portada de Santa Ana, refleja bien esta angustia.